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Da ascazo este engendro de plástico, donde tenéis el gusto?
Así comenzó la obsesión de ellos hacia su Betty. Aunque fuera su hermana, el hecho de que era tan poca la diferencia de edad entre los hermanos exceptuando a mi tía Victoria que era mucho menor que ellos cuatro, aunado de todas las experiencias que se comentaban alrededor de Beatriz entre vecinos y compañeros de escuela, fue que se encendió una chispa de erotismo en ellos que aún no podían apagar.
Mientras me contaban todas aquellas anécdotas no podía dejar de ver a Beatriz que se encontraba compartiendo con todos los demás invitados. No paraba de imaginarla en todas aquellas situaciones que salían a montones de los recuerdos de mis tíos y que me relataban con mucha emoción al recordar lo excitantes que habían sido.
Como aquella donde me contaron que después de una fiesta cuando aún vivían juntos, terminaron tan ebrios que mientras regresaban a su casa casi la convencen de darle una mamada a los tres en el auto en el que viajaban, me dijeron que el hecho de que fuera un auto tan pequeño obligaba a que ella tuviera que ir sentada en las piernas de uno de los demás pasajeros, en esa ocasión el afortunado fue Luis, el cual aprovecho a la situación para comenzar a acariciar las piernas de Beatriz, acto seguido Roberto también comenzó a tocarla, Enrique al ver la potencial situación se detuvo en un lugar tranquilo para participar en el manoseo. Me comentó que en cierto momento no pudo soportar más y sacó su miembro para que Beatriz lo viera, Luis y Roberto replicaron la maniobra para dejar expuestos su miembros también y que Betty sintiera la misma tentación y deseo que la habían hecho ganarse el apodo de la devoradora, Beatriz vio aquellas vergas totalmente erguidas y sus ojos se iluminaron, paso su lengua por su labio inferior demostrando su antojo de carne y se aproximó a devorar la verga de Enrique el cual debido a su poca experiencia terminó por dejarle la boca llena de semen a los pocos segundos de que Betty había comenzado a chupar ese trozo de carne arruinando así las posibilidades de los otros dos ya que Beatriz a pesar de estar muy desinhibida por los tragos entró en razón al ver lo que había hecho y se negó a continuar. Al ver la cara de decepción de sus hermanos al llegar a casa les propuso otro tipo de arreglo como compensación por dejarlos con las ganas, de ahí surgió la “tradición de buenas noches” que consistía en una petición especial para cada uno de ellos donde ella tenía que obedecer a cualquiera de las dos opciones que le presentaran siempre y cuando no desembocaran en sexo.
-¿Cuáles eran las opciones?-Pregunté.
A lo que me respondieron que la primera consistía en recibir un beso de buenas noches en el miembro cada noche antes de dormir.
O la segunda en la que podían pedirle que posara de manera sugestiva con ropa sexy en alguna posición en específico para que ellos pudieran masturbarse frente a ella, esta opción según me dijeron era la que más le pedían cada noche, aunque dicen que recibir aquel famoso beso también era riquísimo, no era una mamada, pero era mejor que nada.
El hecho de que habían crecido de manera muy humilde los obligaba a dormir a los 4 en la misma habitación, cosa que facilitaba todos los juegos sin que mis abuelos sospecharan algo, en fin, eran hermanos ¿qué de malo había en que durmieran en la misma habitación?
Comenzaron a relatarme aquellas deliciosas noches en las que elegían la segunda opción de dicho juego, por lo general le pedían que se pusiera en posición de perrito con el culo apuntando hacia ellos. Imagínense esa hermosa imagen en esa deliciosa situación, mientras se masturbaban ella movía las nalgas de un lado a otro para facilitarles la eyaculación y que ellos gozarán aún más también emitía gemidos para que la experiencia fuera más placentera para ellos, incluso en ocasiones cuando ella también estaba muy cachonda les permitía tocarla para que se corrieran de una manera más intensa.
Otra de las posiciones que le pedían a menudo era que se pusiera de rodillas frente a ellos mientras abría la boca simulando esperar la descarga de leche para después tragarla. Cosa que me aseguraron que desafortunadamente para ellos, jamás sucedió, pues tenían la regla de avisarle cuando iban a terminar para que ella pudiera quitarse inmediatamente y así no recibir los chorros de leche de sus hermanos. Aunque entre risas me dijeron que en más de una ocasión no le avisaban y uno que otro chisguete fue a parar su carita hermosa cosa que le según ella le “molestaba” pero que nunca le impidió seguir con el juego, o sea era puta y le gustaba jugar, pero jamás lograron convencerla de hacer nada más, tenía sus límites y ellos tenían que respetarlos.
Estaba anonadado y extremadamente cachondo en este punto de la plática, tan solo de imaginar que yo pudiera estar en la misma situación con ella me tenía a punto de correrme sin siquiera haberme tocado el miembro.
Otra de las anécdotas que me platicaron fue cuando cambió su mote de “la devoradora” a “la putilla internacional” sobrenombre que yo ya había escuchado en una ocasión mientras estábamos en una reunión familiar en la que una prima de mi madre con la que tiene una relación muy cercana y de confianza la llamo así, “la putilla internacional” a lo que mi madre replicó soltando una carcajada
-¡No señorita! seré la putilla pero de Torreón, lo de internacional ya pasó- mientras soltaba una carcajada.
Cosa que no comprendí hasta que me contaron que cuando cumplió 18 años se fue a pasar las vacaciones de primavera a USA con su tía que vivía en Chicago, en esa casa vivían su tía y sus dos primos ya veinteañeros, que no desperdiciaron la oportunidad y se dieron gusto con su cuerpo a diestra y siniestra durante toda su estancia ahí, cada vez que surgía la oportunidad de estar solos en casa aprovechaban para follarsela ambos al mismo tiempo.
Así fue como la mencionada tía encontró a Beatriz en su ya tan tradicional y favorita posición a cuatro patas recibiendo las embestidas furiosas por parte de uno de los primos mientras al mismo tiempo devoraba la verga del otro primo con una sincronía casi profesional. Así que no le quedó de otra más que regresar a México con la reprimenda de su tía y de mis abuelos por haber sucumbido ante las intenciones de sus dos primos.
Inmediatamente después de ese acontecimiento conoció a mi padre de entonces 23 años y el resultado fue un embarazo donde el producto fui yo y por consiguiente una boda.
Así terminaron las aventuras de mis tíos con Beatriz cosa que los dejó muy dolidos por así decirlo ya que nunca lograron su objetivo con mi madre.
La fiesta siguió su curso y pasada la media noche la única amiga de Betty que quedaba en la casa decidió marcharse. Me dispuse a acompañarla a su auto y cuando regresé estaba Betty sentada en las piernas de Enrique rodeada por los otros dos que acariciaban sus piernas mientras reían y platicaban.
Me percaté de que mi hermana no había llegado a la casa y supuse que como era costumbre pasaría la noche follando en algún motel con su novio.
Darme cuenta de la situación género en mí una descarga de adrenalina inmensa que no podía controlar al punto que comencé a temblar, sentí la misma sensación de miedo y emoción que sentí la primera vez que follé con una chica.
Estaba todo puesto a la perfección y Betty estaba puesta en bandeja de plata, ya muy pasada de copas adoptó una actitud de puta que no se pueden imaginar. Y también estábamos nosotros; cuatro varones con un instinto casi animal dispuestos a obtener lo que queríamos a cómo de lugar.
Me acerqué a ellos y voltearon a verme con una cara que jamás olvidaré, pude ver en su mirada que tenían la misma idea enfermiza que yo, pero no me importó, estábamos todos en sintonía y juntos íbamos a lograr cumplir nuestra más grande fantasía.
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-¡Muy bien! Déjame hacer la lista de invitados para comenzar a llamarlos- Me dijo mientras se daba la media vuelta y salía de la cocina meneando el culo de forma exagerada como premio por mi ayuda. Supongo que se sintió también culpable por la pequeña discusión que habíamos tenido y esa fue su manera de ofrecerme disculpas, lo cual me encantó pero no me ayudó mucho ya que me dejó más cachondo de lo que ya estaba.
Al día siguiente todo fue normal, hice mi rutina de siempre, ir a la universidad y después al trabajo, en algún momento de la tarde en la que no estaba tan ocupado pude llamar a mi tío para que me ayudara con la cuestión de música y tragos que se servirían en la fiesta. Él tiene una pequeña empresa de organización de eventos y es experto en el tema, accedió a ayudarme sin reparo alguno, obviamente no se iba a perder el cumpleaños de su exquisita hermana a la que siempre había deseado pues ahora estaba soltera y dándole rienda suelta a sus deseos carnales, tal vez el también veía una oportunidad para poder convencerla de entregarse a él como siempre lo había deseado desde que eran jóvenes, o por lo menos vio la oportunidad de cachondear con ella una vez más como había pasado en la última fiesta en la que ambos coincidieron.
Así llegó el martes, desperté y me dirigí a la habitación de Beatriz para ser el primero en felicitarla y el día no pudo haber comenzado mejor, cuando entré a su habitación la vi recostada en su cama, boca abajo con el culo expuesto y apuntando hacia arriba, cubierto por una hermosa prenda de encaje color roja que resaltaba mucho más ese exquisito par de nalgas, me tomé unos minutos para observar de cerca aquella maravilla y tomar algunas imágenes mentales para masturbarme en la ducha, me acerqué despacio a su cama para despertarla y felicitarla, le di un abrazo, un beso y salí de la habitación rápidamente hacia la regadera para pajearme de una manera impresionante. Salí de la ducha, me vestí y me fui a la universidad, al terminar mis clases me dirigí hacia la oficina de mi papá para ayudarle con unas cuantas cosas del negocio familiar en el que hace tiempo ya ejerzo mis conocimientos en contaduría y administración de empresas. A las 6 de la tarde salí de la oficina y me dirigí hacia mi casa para acompañar a Beatriz en su festejo de cumpleaños ¡y cuando llegué! ahí estaba ella, se veía radiante y preciosa. Llevaba puesto un vestido color negro que la hacía lucir más provocativa de lo normal, lucía un pronunciado escote que dejaba ver su delicioso par de tetas que a pesar de no ser exuberantes mantenían una firmeza que las hacían lucir perfectas, pero sin duda, lo ceñido y corto que era ese vestido y el par de altos tacones que hacían juego con el hacían que el premio como siempre se lo llevara ese riquísimo par de nalgas que tantas veces me ha hecho matarme a pajas al punto de correrme en cantidades descomunales mientras imagino que la tomo por la cintura y la embisto con furia desenfrenada sin descanso mientras ella grita y gime de placer.
Eran las 8 en punto de la noche cuando llegué a casa y la verdad fue algo decepcionante y triste para mí ver tan poca asistencia. Betty tenía previsto que llegaran alrededor de unas 30 o 40 personas y solo llegaron alrededor de 15, incluso mi hermana Fátima prefirió irse con su novio al cine o algo así.
Beatriz ya algo entrada en copas debido a que había comenzado a beber desde temprano en la tarde platicaba, bailaba y se reía con sus amigas mientras el resto de los asistentes en su mayoría varones se deleitaban con el espectáculo que ella nos brindaba cada vez que movía el culo al ritmo de la música que sonaba en la fiesta.
En cierto punto de la fiesta me acerqué a la mesa donde estaban sentados mis tíos que para variar hacían lo mismo de siempre, tomar fotos de Betty y hacer comentarios en torno a ellas.
-¿Como la están pasando?- Les pregunté al acercarme.
-De maravilla, viendo el culo de tu mamá- Me contestó Luis a tono de broma envalentonado por el efecto del alcohol, a lo cual Enrique y Roberto reaccionaron con una carcajada.
-No lo dudo ni un momento- Respondí.
-Siempre hacen lo mismo y no logro comprender cómo pueden desear a su propia hermana- Una respuesta hipócrita de mi parte por qué en mi caso era aún peor ya que era mi madre y también la deseaba.
-Son cosas que aunque ya estás listo para saber, Betty no ha querido que sepas, ella tendrá sus razones pero cuando lo sepas todo va a cobrar mucho sentido para ti.
-Además tú caso es peor ¿crees que Beatriz no me ha contado todo lo que ha pasado entre ustedes o lo que has tratado de pedirle? Claro que me cuenta y créeme que tú caso es peor- Me dijo mientras yo carcomido por la vergüenza solo agachaba la mirada.
-¡Si Carlos!- Replicaron mis otros dos tíos mientras se reían a carcajadas.
-¡Bueno ya estuvo bueno! díganme porque es así la relación de ustedes ¿Cómo lo lograron? siempre me ha intrigado saber cómo es que tienen esa relación con ella.
-Aún recuerdo la última vez cuando te quedaste en mi cuarto y le pedías a mi mamá que follara contigo- Le dije a Enrique ya sin pudor por el calor de la plática que se había generado.
-También escuché que habías estado a punto de follartela pero que ella se había arrepentido y no te dejó continuar.
-JAJAJA ¿escuchaste todo? La verdad no recuerdo muy bien que es lo que platicamos esa noche ella y yo ya que estaba muy ebrio para serte sincero.
-¡Si! Y también vi todo- Contesté.
-Entonces creo que ya estás algo mayorcito como para darte cuenta de que Betty es una puta de pies a cabeza.
Que se expresara así de ella me molestó un poco pero me contuve ya que yo también la tenía en el mismo concepto y eso me provocaba sentimientos encontrados.
-¿Qué es lo que vio?- Pregunto mi tío Luis a Enrique.
-La tradición de buenas noches ¿te acuerdas? ¡Jajaja! ¿Te acuerdas cuando la convenciste de darnos las buenas noches así todos los días?
-¿En serio aceptó esa noche? ¿Quién lo imaginaria? Después de tantos años ¿qué opción elegiste? que suertudo, daría mi riñón por volver a experimentar eso aunque sea una vez, pero si tenemos suerte hoy la convencemos de hacer lo mismo o algo mejor.
En este punto al calor de las copas después de escucharlos expresarse así de ella en lugar de molestarme me empezó a calentar de una manera increíble y comencé a escuchar las anécdotas que contaban sobre ella.
Me contaron que desde muy joven Beatriz ya contaba con un cuerpo exquisito que se acentuaba aún más con su corto y entallado uniforme escolar y que por esta razón más de un hombre en el barrio trató de conquistarla, incluso hubo una ocasión en la que un tipo no pudo resistir la tentación después de verla pasar por la acera de su casa cuando ella se dirigía a la escuela, uno de esos tantos días se aproximó a ella por sorpresa y la dirigió hacia un terreno baldío donde casi logra abusar de ella, de no ser porque una vecina del lugar se percató de los gritos y llegó en su auxilio el tipo hubiera logrado el objetivo.
-Todo este tipo de situaciones que comenzaron a pasarle desde muy joven la marcaron y la convirtieron en lo que es ahora ¿Me vas a negar que te has dado cuenta de que le encanta llamar la atención de todos los hombres?- Me comentó el tío Roberto mientras Enrique seguía contándome todas las anécdotas.
También me contaron que desde muy joven se ganó el mote de “la devoradora”, ya que la habían descubierto haciéndole una mamada a dos de sus compañeros en los baños de la escuela preparatoria. Por lo cual había sido expulsada de esa y una institución más en la que la cual fue descubierta junto a otros tres compañeros en una situación igual que la anterior en un aula de dicha escuela.
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Es algo difícil de buscar esta historia (finjo demencia ) pero tiene un final algo cheverusco espero lo disfruten Negr@s :3
Después de un largo tiempo de no compartir nada con ustedes por motivos personales, he regresado al foro para mantenerlos actualizados respecto a mis anteriores relatos.
Como ya saben, mi nombre es Carlos Daniel Jr. Actualmente tengo 23 años de edad y ahora radico en la Ciudad de Guadalajara, Jalisco, México.
Por motivos de trabajo he tenido que dejar la casa de mi madre Beatriz esa hermosa mujer de ahora 40 años que es la poseedora de aquel culo hermoso y descomunal que se convirtió en mi obsesión desde que yo era un adolecente.
Como recordaran lo narrado en mi primer relato, donde tuve esa maravillosa oportunidad de corroborar que mi madre Beatriz y mi hermana Fátima eran un hermoso par de putas. Debo confesarles que en los días, semanas y meses siguientes, realmente no pasó nada relevante, solo un poco de lo mismo, pude seguir admirando y acariciando el culo de las dos sin poder llegar a más, pero una confesión de mi tío Enrique desencadenó que salieran a la luz una serie de secretos que se tenían muy guardados en la familia y que hoy ustedes van a poder leer.
Como les comenté al principio, por motivos personales dejé de compartir mis historias, ya que debido a un gran error mío mi madre Beatriz descubrió la grabación en donde mi padre se follaba a mi tía Victoria y a raíz de eso se derivaron cientos de problemas que provocaron el divorcio de mis padres hace ya casi dos años.
Por esta razón, Beatriz, con mi ayuda y sin saber que era de mi conocimiento la existencia de aquel video de mi padre con Victoria decidió instalar en la casa un sistema de cámaras para poder obtener pruebas de la infidelidad y poder presentar con pruebas una demanda de divorcio que los dejara en las ruinas a ambos.
Después de todo el pleito legal que se generó cuando mi madre tuvo las pruebas suficientes para poder armar un caso de divorcio contundente contra mi padre a él no le quedó otra opción más que irse de la casa al igual que a mi tía Victoria por haber sido la tercera en discordia en la relación. Lo cual debo confesar que me puso triste porque me encantaba ver también ese delicioso culo paseando por la casa. Por otro lado y para ser honesto, el que mi padre se fuera me dio cierta alegría porque después de todo lo sucedido Betty se comportaba de una manera más sensual incluso conmigo, se vestía más puta que de costumbre, comenzó a usar vestidos aún más cortos y ceñidos cualquiera fuera la ocasión, no importaba si era para ir al centro comercial o simplemente pasear por la casa, a ella le encantaba ser el centro de atención y yo lo vi como una oportunidad para poder llegar más lejos con ella ya que me podía dar cuenta que ella disfrutaba el hecho de que todos la deseábamos y añorábamos tener la oportunidad de poder gozar algún día ese hermoso cuerpo de diosa que ella nos mostraba con orgullo. También comenzó a ser un poco más socialmente activa, comenzó a salir más con sus amigos, algo que normalmente no hacia mientras estaba casada con mi padre, comenzó también a hacer reuniones en la casa más seguido lo cual me daba gusto, hasta que caí en cuenta de que por lo general la mayoría de los invitados eran hombres que iban en busca de una oportunidad de follarse a Beatriz.
Meses después me enteré que varios de los hombres que asistieron a dichas reuniones tuvieron el placer de gozar de ese culo en más de una ocasión ya que Betty pasada de copas, tiene la fama de ser muy complaciente y liviana.
En marzo 20 de 2018 Betty festejaría su cumpleaños número 39. Dos días antes me anticipé a preguntarle si ella querría festejarlo en grande.
Recuerdo que era un domingo por la mañana y bajé de mi cuarto para desayunar algo, al entrar en la cocina ahí estaba ella, también buscando algo para desayunar, llevaba puesta una camiseta de tirantes de mi padre las cuales ella acostumbraba tomar en ocasiones para usarlas como prenda para dormir o a forma de vestido para andar por la casa, mis ojos se quedaron clavados inmediatamente en su culo, la prenda apenas podía tapar ese prodigioso par de carnosas nalgas y el borde dejaba escapar un poco de esa carne en cada movimiento que ella hacía; mientras mis ojos devoraban ese exquisito par de piernas y esas nalgas firmes que se movían al ritmo que Beatriz batía unos huevos. Me dispuse a guardar silencio recargado en el marco de la puerta para disfrutar ese hermoso espectáculo que Betty me brindaba sin darse cuenta, cuando al fin volteó no pudo evitar dar un salto de sorpresa.
-¡Ay tonto me asustaste¡ - Dijo mientras dejaba los platos sobre la mesa.
-¿Cuánto tiempo llevas ahí?
-Lo suficiente- Le contesté.
-¿Suficiente para qué? ¡Jajaja ah! ¡Ya vi!- Me contestó dirigiendo su mirada a mi miembro que se encontraba totalmente erguido y que no pude disimular debido al delgado short que llevaba puesto en ese momento.
-Ya deja de verme y ayúdame a poner estos platos ahí arriba.
A lo que conteste inmediatamente que sí, mientras me acerque aceleradamente hacia ella para colocarme por detrás de ella y replicar la misma jugada con la que había iniciado nuestros roces eróticos en aquella fiesta. Pero ella, anticipando mis intenciones se quitó inmediatamente y no pude lograr el objetivo.
-¡Jajajaja! ¿Qué intentas hacer?- Me dijo con un tono burlón, mientras esquivaba mi movimiento.
-Quedamos en que no volverías a hacer algo así, dejamos muy claro que el hecho de que me veas no me molesta, pero que intentes hacer este tipo de cosas otra cosa y no lo voy a permitir.
-Pero creí que te gustaba ¡además ya habíamos entrado a esta etapa! ¿No?- contesté.
-Jajaja ¡ah! ¿Vas por etapas? ¿Qué sigue? ¿Qué te dejé verme desnuda? ¿Qué te la chupe? No cariño estás muy mal, que te permita hacer ciertas cosas no quiere decir que eso me guste o que vaya a pasar algo más. Mejor ayúdame a preparar a lavar los platos y deja de pensar tonterías.
A esta altura, Beatriz y yo habíamos desarrollado una relación de mucha confianza y por eso en ocasiones me atrevía a ser más osado al elegir mis palabras hacia ella.
-Por ahí cuentan que ya estuviste con varios ¿por qué conmigo es diferente?- Contesté sin pudor alguno.
-¡Porque ellos no son mis hijos! ¿No te parece suficiente? Además ¿a ti qué te importa con quien yo haya estado? Fin del tema Carlos.
-El otro día te vi entrar de la casa del vecino de enfrente cuando viste que su esposa se había ido ¿Te parece correcto eso? Por eso no te bajan de puta aquí en la colonia, eso también me afecta a mí.
-¡Ya te dije que no es asunto tuyo! ¡Además! No te ha de afectar tanto, también te encanta que yo sea así, creo que más bien lo que te molesta es que no sea así contigo ¡vete de aquí!
-Perdóname mamá, no quise decir eso- Contesté para calmar la situación al ver que le había molestado mucho lo que le había dicho.
-¡Pero lo dijiste!
-Ya, perdóname, hay que cambiar de tema, ¡en dos días cumples años! ¿Qué quieres hacer? ¿Haremos fiesta en grande?
-No lo creo, será martes y no muchas personas están disponibles, lo único que quieren es llegar a su casa para descansar de su trabajo.
-Tienes razón ¿entonces qué haremos?
-Solo una pequeña reunión, nada comparado con lo que hacía tu papá cada año con muchísimas personas en la quinta familiar, quiero algo sencillo aquí en la casa para mis amigos más cercanos y familiares si es que quieren venir, avísale a tus tíos para que vengan a deleitarnos con sus historias, tú sabes que su don es hacernos reír.
-Ok, déjame llamar a mi tío Enrique para que me ayude con todo, él es muy bueno para organizar este tipo de eventos.
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Bueno negrines lo prometido es deuda jajajaj,nunca jugamos play solo nos pusimos a ver memes y a hablar,cada que me iba a sentar o acomodar me saca el culo paradito como puta para tentarlo y en una de esas hago que se note mi tira porque me fui de una vez con mi suspensorio y bueno provoque hasta que accedio a que lo dejara tocarle la verga suavemente y despues a mamarsela que rico negros ser perrita de un hetero y luego le dije que si podia grabar y pues me dijo que solo que no se le viera la cara y aqui les dejo la rica prueba, lo agarraremos de rutina, todos los fines de semana ire a su casa
>>1070
Cuenta alguna, mi negro. Solo para "ir calentando motores".
>>5520
como se llama porque no la encuentro
vamos negros, tiene que aparecer algo de esta por favor tiene altas tetas