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Negro te recomendarĂa salir de ahĂ, si te engañó una vez y volviĂł, puede hacerlo mil veces más. Por otro lado, si su sexo vale más que el miedo que sentiste entonces aprovecha. PodrĂan llegar a un acuerdo y usar otros anticonceptivos (que ella tome pastillas o algo por el estilo) y asĂ disminuyes tu miedo.
Por otro lado, tienes fotos de tu hembra? Podrias dejarlas abajo
Esta no tiene ninguna nude?
Suban mas daleeeee
Vayan a darle like a su publicacion de twitter, si llega a 10k sube un set completo gratis :0
>>789
Llega la fecha del inventario, es una chinga como cada año, gente corriendo por aquĂ y por allá, por faltantes o sobrantes, regaños de los putos gerentes, gente con hambre y sueño, etc. Por mi cuerpo de oso me toca andar cargando desde aspiradoras o pantallas hasta refrigeradores o colchones, todo esto por horas y horas, cerca de la una de la mañana se anuncia un receso para que podamos comer algo, sĂ© que me van a traer en chinga hasta el amanecer asĂ que quedo otro rato en bodega para adelantar, solo salgo para tomar una bebida energĂ©tica, voy de regreso, empiezo a acomodar cajas en la parte de atrás para para dejar libres los pasillos, apenas y se puede pasar por estar llenos de mierda (cajas, plástico, cinta adhesiva, mercancĂa, etc). Escucho que me dicen –Solo vine a buscar y checar unos productos, ¡Es Susi! El corazĂłn me late a mil, solo respondo con un –¡O-Okey! Le hago espacio para que pase, pasa tan cerca de mi que puedo oler su perfume, va sin saco y veo su bra morado transparentándose atravĂ©s de su blusa blanca, intento controlarme pero mientras revisa varias veces se pone en cuclillas puedo ver que trae una panti de encaje morado, que sobresale de su pantalĂłn, mi verga empieza a despertar, termina de revisar y se va mientras yo acomodo algunas cosas en otro pasillo, me quedo pensando si deberĂa haberme atrevido a pesar de todo, regresa como a los 15 min, y sigue (segĂşn ella) buscando algunos nĂşmeros de serie, noto que me mira de reojo, se acomoda el cabello, de lado y dejando ver su cuello, varias veces, pareciera que esta esperando a que yo diga o haga algo (o eso creo), voy por a pasar por una cajas, justo cuando voy a pasar, ella viene de salida, el pasillo es muy estrecho, (decido que este es el momento, ¡total! no pasara de unas cachetadas y que me corran, si no quiere) en vez de retroceder, me pego a la pared lo más que puedo para dejarla pasar, hace un gesto de fastidio y se voltea dándome la espalda (¡perfecto!), veo su culo acercándose mientras se desliza para pasar, justo cuando sus nalgas están frente a mi, dejo ir todo mi bulto contra ella aprisionándola contra una estiba que tenĂa al frente. Por el empujĂłn se queda ligeramente empinada, nos quedamos asĂ unos segundos ella me ve de reojo, intenta decir algo pero solo balbucea, mi verga quedo apuntando hacia abajo pero esta dura y cabeceando sus nalgas. No me lo pienso mucho me inclino, rodeo con una mano su cintura, mientras la otra acaricia desesperadamente una de sus piernas. Ella intenta parar mi mano mientras dice en tono bajito –Esperate, nos van a ver. Me inclino hacia su oĂdo y le digo -No creo, ya se fueron todos a cenar, además sabes bien que la mercancĂa que buscas no está aquĂ, regresaste para ver si me iba a atrever. Intenta replicar pero antes de que lo haga, la levanto un poco para poder liberar mi verga y acomodarla bien entre sus nalgas, puedo sentir como las tensa, mi mano libre empieza a acariciar sus tetas, intenta quitar su mano con la que tengo por la cintura, le beso la nuca, escucho un ligero jadeo, empiezo a bombear mi verga contra su culo de manera suave pero tratando de meterla lo más que pueda, sin importar que lleve pantalĂłn, me jala ligeramente el cabello, empieza a soltar ligeros jadeos cada que le clavo mi verga. Giro su cara para besarla, le meto la lengua ligeramente y despuĂ©s de unos segundo la de ella tambiĂ©n se empieza a mover, sin despegarme de ella, la empiezo a llevar a la parte de más profunda de la bodega, hay un pequeño recodo donde puedo ver hacia la entrada por si alguien entra pero nos cubre perfectamente, sĂ© que tenemos poco tiempo asĂ que no lo desperdicio, meto mi mano libre en su blusa y por debajo de su bra, sus pequeñas tetas tienen los pezones ya bien duros, saco la mano y la llevo a su entrepierna, deslizo mis dedos temblorosos en su rajita, hacia arriba y abajo, y apretando ligeramente cada vez, empiezo a sentir como mueve levemente su pelvis. La dejo de sujetar por la cintura y empiezo a acariciar sus nalgas, por primera vez las puedo tocar mi antojo y no me decepcionan, están bastante firmes. Se inclina sobre una estiba, que le queda abajo del pecho, apoya ambas manos y las usa como almohada pone la cabeza de lado, mientras me ve de reojo, dándome a entender que esta completamente dispuesta. Sin dejar de dedearla, me acomodo otra vez detrás de ella, flexiono un poco más mis rodillas para poder darle una estocada profunda al mismo tiempo que casi la levanto del piso. Deja escapar un ligero pero profundo “aaay”. Su dulce aroma mezclándose con mi olor a prieto sudoroso, la sensaciĂłn de su coñito suave entre mis dedos, mi verga empujando en su culo, el miedo a que nos descubran, hacen que me apendeje (mas de lo habitual), no decido si desabrochar mi pantalĂłn o el de ella! ¡Me decido por el de ella! Pero estoy tan pendejo que no puedo desabrocharlo, despuĂ©s de unos intentos fallidos, siento su mano bajar y desabrocharlo por mi. Casi en seguida le bajo el pantalĂłn hasta los tobillos, por fin están ante mi ese par de masas de carne, blancas, redondas y suaves como (no podĂa ser de otra manera) un par de bombones gigantes. Meto mi mano dentro su panti (que era tipo bikini, morado de encaje) por enfrente y descubro algo que sospechaba ¡esta completamente depiladita! (sin ningĂşn vello), sus labios están muy hĂşmedos, poco a poco meto mis dedos en su vagina (esta bastante estrecha) y los nuevos sintiendo todo su interior, se tapa la boca con la mano para ahogar los gemidos. Solo puedo susurrarle al oĂdo –Mamacita, que rica la tienes. Ella solo dice –Con cuidado… Sin pensarlo mucho me arrodillo y lamo su vagina con todo y panti. Intenta retirar mi cabeza con una de sus manos, me detengo un poco para sentir sus nalgas en mi barba, esto la hace moverlas un poco (le hacĂan cosquillas, kek). Puedo percibir una mezcla de sudor, olor a suavizante de ropa y el dulce olor fermentado de su vagina. Le hago a un lado la panti (que ya se siente hĂşmeda) y empiezo a lamer como loco su vulva, esta tapándose la boca para que sus gemidos no se escuchen, escucho que dice –Ay, picas (habĂa recortado un dia antes, mi bigote un dĂa antes), le doy unas cuantas lamidas más y me levanto, me bajo el pantalĂłn (con todo y bĂłxer) como puedo, mi verga esta durĂsima, le bajo la panti, ella voltea verme, tiene el rostro enrojecido. Acomodo la punta entre sus labios, la froto contra ellos unas cuantas veces para que sus jugos la lubriquen, escucho como empieza a respirar más rápido, intento meterla pero su vagina es muy estrecha y no puedo meterla. Ella abre más las piernas. Flexiono mis rodillas para poder acomodarla mejor, logro meter la cabeza un poco, la cargo levemente y dejo que la gravedad y su lubricaciĂłn hagan el resto, mientras doy pequeños empujones, empieza a deslizarse, siento el calor y humedad de su interior, cuando por fin entra la cabeza, ella suelta un gemido más fuerte, que a pesar de que tenĂa el rostro entre sus antebrazos, puede oĂrse en la bodega, se tapa la boca lo más que puede, mientras que con su otra mano, me toma y rasguña el abdomen a la altura de las costillas, empiezo a meter el tronco de mi verga suavemente. Bombeo con calma pero subiendo el ritmo de a poco, ¡Carajo!, empiezo a sentir como palpita su vagina apretándome/masajeándome la punta de la verga, cada que entro, mientras acaricio sus nalgas, noto que esta de puntitas apenas y tocando el piso, esto me pone más loco, la subo un poco más a la estiba de manera que pueda apoyar su abdomen, me aferro a sus tetas, me inclino sobre ella, dejando caer un poco de mi peso sobre ella, suelta un –Hhhjumm. Empiezo a empujar más rápido, empiezo a escuchar –Ayj, agh, des.. agh-cito. Solo le digo –A-aguanta un ra-tito asĂ, por favor, Âżs-si? No s-sabes cuantas veces soñé cogerte asĂ. –B-Bueno, so-lo avĂsame… -Responde. Empiezo a acariciarle el clĂtoris. Suelta un gemido fuerte otra vez. No me importa.
>>448
Nada mal negro
este pedazo de culo está fenomenal mi negro